jueves, 29 de septiembre de 2011

Después de la separación

Aquí en Portugal, la regla es que las parejas después de separarse mantienen una buena relación. Las excepciones en las que hay agresiones o simple y sencillamente un hombre y una mujer dejan de hablarse, llegan a hacer encabezados en las revistas sensacionalistas cuando se trata de personas conocidas.
Una amiga mía dice que esto se debe a lo chiquita que es la sociedad lusa y a la importancia que adquiere en estas circunstancias no quedar mal con nadie.
Pasmada e incrédula, observé como a un mes de la separación, la ex de mi marido quería ser su amiga en facebook y mi ex concuña era invitada a la celebración familiar de cumpleaños del abuelo.
Yo, que creo fervientemente en la importancia de vivir un periodo de luto después de una separación y en la salud mental que nos trae poner tierra de por medio con los ex, sigo entre asombrada y curiosa con esta modalidad.
Ayer por la noche, en un evento de trabajo me topé con un amigo y su esposa- de la cual está recientemente separado- platicando como cualquier par de amigos. El sin alianza, ella con alianza. Cuando me acerqué a saludar, simple y sencillamente no la reconocí. Una mujer que me parecía bonita y sonriente la primera vez que la ví, hoy está en los huesos, avejentada y con un rictus de amargura que, debo decir, no es poco común entre las mujeres de mi generación en este país.
Ese es el precio del civismo? Pues muchas gracias, pero no estoy dispuesta a pagarlo. Me quedo con el llanto, los gritos y el borrón y cuenta nueva de los que tenemos la sangre caliente.

9 semanas y un corazón latiendo

Primera ecografía. Primer encuentro con el chicharito. Estaba moviéndose.  Escuché por primera vez su corazón latir. Hay vida dentro de mí!

Ya está

Ayer por la mañana cambié de médico obstetra. A pesar de lo bien que me caía mi doctora, varios factores que me tenían con los pelos de punta influyeron en mi decisión:
- Su consultorio no tenía ningún tipo de equipo (análisis y ecografías tenías que ser hechos en laboratorios independientes), alias si había algún problema era imposible detectarlo en el momento de la consulta.
- El hospital (Cruz Vermelha), con quien mi aseguradora tiene un acuerdo y por el cual identifiqué a la susodicha médica,  no tiene servicio de urgencia de maternidad.
- Su recepcionista-asistente era un engendro de la bruja de Blanca Nievas combinada con Ursula de la Sirenita. Yo,  temblaba literalmente cada vez que tenía que hacer cita.
- Mi suegra y una amiga me recomendaron cada una por su lado al  doctor Alexandre Graça en la clínica Maternus. Al llamar para preguntar si atendía partos en la Cruz Vermelha, la respuesta fue "dejó de hacerlo por cuestiones de seguridad" !!!!!!!?????????....El último empujón que me hacía falta.

Confieso que tenía ciertas dudas y por eso nada mejor que una señal de esas que nos manda la vida: ayer, en mi primera ecografía,  me atendió justamente el Dr. Graça. Impecable. No hay duda, el destino nos unió!

martes, 27 de septiembre de 2011

Hormonas

Moderadora en una reunión esta mañana. A pesar de mis miedos, chicharito, bien comportado, no me hizo correr al baño a abrazarme del escusado. Pero claro, tenía que hacer de las suyas y al momento de tomar el micrófono para presentar a los ponentes, me dieron unas ganas casi inaguantables de llorar. Temblorina de voz. Evidente esfuerzo por controlarme. Cuanto diablos falta para que la gente me crea que estoy embarazada y haga cara comprensiva???

Juicios e hipocresía

Me considero una persona bastante tolerante. Me gusta argumentar y tener una buena discusión con la gente cuando hay diferencias de opinión y admiro a aquellos que tienen convicciones sólidas y que actuan en consecuencia.
Respeto que haya gente que no comparte mi visión con respecto a temas como la homosexualidad, el aborto, la infidelidad y el comunismo. Sin embargo, mi experiencia me dice que muy frecuentemente aquellos que se dedican a juzgar el comportamiento del prójimo, son los que más ropa sucia tienen en casa. Y es ahí donde mi tolerancia se termina, porque NO soporto la hipocresía.
Cuando G y yo nos enamoramos, sabía que no vendría una ovación de la gente y que nuestra situación sería "moralmente" condenada. Al final, él seguía casado. Yo, evidentemente no pensé que mi vida diera ese vuelco, pero no soy persona que evada las responsabilidades de sus actos. Evidentemente, las maldiciones y los insultos más fuertes vinieron de la ex y su círculo. Hasta ahí, todo bien. No obstante, hubo una amiga  suya que tomó una posición mucho más radical que el resto. Despotricó públicamente y en privado, insultó y sigue transfigurando la cara cuando nos llegamos a encontrar.

Y yo, me río. Porque sé (la ex le contó a G. y G. me contó a mí...nunca subestimen la comunicación entre parejas!!) que ella misma tuvo un affair con un periodista hace algún tiempo, que fue descubierta y que el aún marido, la perdonó. Un poco más de coherencia por favor!!!


lunes, 26 de septiembre de 2011

Desapego

L. y yo teniendo una conversación sobre películas:

- Quieres que compremos la última película de las Wynx para verla en casa?
- No es necesario, mi tío (alias el esposo de su mamá) me la compró. Mi tío siempre me compra toooodas las películas, tengo tantas que ya ni las puedo contar, tenemos una caja llena de ellas.
- Y no te parece un poco aburrido tener todas esas películas y no saber ni siquiera cuales tienes?
- Mmmmmh, sí pero si él las quiere comprar...que las siga comprando!

Así es como se pierde la noción del verdadero valor de las cosas....

Algo está mal

con la equidad de género cuando:

1. El empleado del Corte Inglés únicamente se dirige al esposo para explicarle los pormenores y ventajas de una báscula, a pesar de ser yo la que la escogí y la que saqué la tarjeta para pagar.

2. En un restaurante, el mesero sólo le da la carta al marido y le pregunta a él que vamos a comer.

3. Los cafés están llenos de hombres solos y las mujeres prefieren tomarlo en casa.

4. La infidelidad y/o idas a los puticlubs están institucionalizadas y son tácitamente aceptadas por la sociedad en su conjunto, siempre y cuando "los demás no sepan" (aunque en realidad todos saben pero es un secreto a voces).

5. Las mujeres de treinta para arriba usan invariablemente doble top para evitar a toda costa el  mínimo escote y han perdido casi por completo el sentido de la femeinidad.

6. Una mujer coqueta o que sonríe es vista como un puta (alias cualquier extranjera venida de un clima más tropical).

Dice mi marido que son los vestigios de la dictadura.... ya pasaron 35 años señores!!!