viernes, 13 de enero de 2012

Noooooooooo!!!!!

Me compré ayer este vestido de Purificación García en oferta -digamos que como un incentivo para recuperar la figura en unos meses- estaba rebajado de 260 a 104 euros....Hoy, vale 65 euros!! Me quiero morir!!! Pocas cosas saben peor que un negocio mal hecho.


Saludo de año nuevo del Presidente al cuerpo diplomático

Fui en mi calidad de encargada de la oficina. Lo saludé. Conversamos breves segundos acerca de lo importante que es México para Portugal en estos momentos. Experiencias que nos brinda esta carrera de locos, que hay que valorar y dimensionar para no perder el piso. Hay tanta gente en este negocio que se marea con estar subido en un ladrillo y se piensa más que el resto del mundo....

PS. Ni hablar de la pesadilla que es para una mujer embarazada encontrar que ponerse para estas ocasiones...


De los mejores artículos de pareja que he leído

Está largo pero definitivamente vale la pena este artículo de Psychology Today: "Are you with the right mate?"



 

martes, 10 de enero de 2012

Resoluciones para el año nuevo

En medio de toda esta locura en la que se ha convertido mi vida, entre el aumento en mis responsabilidades laborales, el ultimo trimestre de embarazo y los mil y un compromisos sociales que no dejan de multiplicarse, apenas me ha quedado aliento para sentarme a reflexionar y encontrar un poco de claridad en el estado que guardan las cosas en mi vida.
La verdad es que estoy insoportablemente sensible. Mis miedos crecen a la par de mi panza, con estos 380º de cambios hormonales. Qué pasará? Podré mantener una vida de pareja saludable con un bebé llorando en el cuarto de al lado? Seré buena mamá? Dejaré de tener libido? Será L. siempre la hija más querida  porque no está con nosotros? Extrañara G. la vida que tenía en su primer matrimonio? Es posible que el amor tan grande que nos tenemos sobreviva con los años o estamos inevitablemente condenados al tedio? Se puede mantener la felicidad o una desgracia inexorable nos espera a la vuelta de la esquina?
Y en medio de todas estas emociones que se me apilan dentro y de lo cada vez más intolerante que estoy a la presencia de la ex mujer en nuestra vida, en nuestra intimidad -a través de llamadas y de preguntas a L.- , sé que tengo que aprender a ser mejor persona y dejar atrás todas esas amarguras con las que me enveneno el alma.
Aceptar el pasado,  las condiciones en las que me casé y que aunque la ex estará para siempre en nuestras vidas, no tiene ninguna importancia real.  Aceptar mis defectos y no sólo exigir perfección de los que me rodean. Seguir adelante, luchando por lo que quiero, trabajando por ser un mejor ser humano para no dejar escapar mi felicidad. No dejarme cegar por la oscuridad y darle a valor a lo que realmente lo tiene. Vivir como si no hubiera mañana. Reir y reir. Esperar con los brazos abiertos y de la mano de mi marido, ese nuevo capítulo lleno de nuevos retos que nos espera en abril.

viernes, 6 de enero de 2012

Papá se pone viejo

Mi papá siempre fue un hombre duro, sólo el alcohol y acontecimientos muy fuertes dejaban asomar esporádicamente la enorme sensibilidad que se escondía en el fondo de su ser. Siempre prefirió la estrategia del ataque. Desenbainar la espada antes de ser tomado por sorpresa y se convirtió en un experto en esconder sus sentimientos que creo veía como una muestra de fragilidad.
Yo, que siempre lo adoré y que ví mi mundo derrumbarse el día que mi madre y yo regresamos a casa y lo encontramos con las maletas en la mano, me pasé la vida esforzándome al máximo para arrancarle "te quieros" y "me siento orgulloso". Ni siquiera el rencor que en su momento le tuve por sus mentiras, su incapacidad de diálogo y sus constantes infidelidades que destruyeron a mi mamá, pudieron contra el amor incondicional que siempre le tuve y que todavía le tengo.
Por todo el pasado que cargamos a cuestas, me deja boquiabierta ver hoy a esa roca tan vulnerable. Envejecido, sin fuerzas para instrumentar su famosa disciplina con mi media hermana de once años y echándose a llorar en el aeropuerto al despedirse. No cabe duda, papá se está poniendo viejo y yo me sigo sintiendo a su lado como una pequeña niña.

Casa vacía

Cada vez que viene alguien de mis amigos o familia a visitarnos, la peor parte es la partida. Regresar a casa después de dejarlos en el aeropuerto y sentir el frío de la casa vacía, un cuarto sin maletas tiradas en el piso, el eco de mis pasos por el pasillo.
Aunque valoro cien por ciento la intimidad con mi marido, la sensación inmediata es la de volverme a quedar sola en esta distancia abismal. Lejos nuevamente de la gente que me conoce verdaderamente, que me lee y que me quiere de corazón abierto, a reunir nuevamente energías para seguir adelante en esta lucha contra los molinos de viento.